A mi repetir recetas no me mola, pero esta vez la voy a repetir, con algunas modificaciones, pero si sale más o menos como la primera, va a ser mi plato de Navidad, que vale, que todavía queda todo el verano, pero es de lo más adecuado para esas fechas.
El tema es que tenía una tronco de merluza de la parte de la cabeza, abierta a la mitad, osea de las cocochas para abajo, y justo antes de la primera rodaja buena, vamos la parte innoble de una merluza divina. Como para rellenar no era muy apropiada, decidi cortar dos buenos lomos dejando la parte de la cabeza en otros dos trozos, y ya puestos, me líe la manta a la cabeza y le quite la piel. Ahora tenía dos preciosos lomos sin piel ni espinas, dos trozos más o menos limpios, las pieles y parte de la cabeza. Y cinco preciosos carabineros.
Pele los cinco preciosos carabineros guardando las pieles y las cabezas. Y se me ocurrió hacer una caldo. Con las pieles y parte de la cabeza de la merluza, las cabezas de los carabineros, piel y patitas, apio, puerro, dos ajos, una zanahoria, media cebolla, un chorrito de vino blanco, una hoja de laurel, unas bolas de pimienta y como novedad, azafrán. Pedazo caldo me quedo.
Y así lo deje, un caldo bastante concentrado, dos lomos preciosos de merluza, sin piel ni espinas, dos pequeños trozos un poco más feos y cinco cuerpos de carabineros. El caldo en una jarrita de pyrex, y la merluza y los carabineros en vueltos en film, dentro de un tupper, en la zona cero de la nevera.
Y me fuí a tomar una cerveza.
Y cuando volví, me puse a preparar la cena, en una olla tipo sarten, una que uso mucho porque es como una sarten pero de paredes altas, eche un fondo de aceite de oliva virgen, dos ajos laminados y media cebolla en aros, lo rehoge y añadí dos cucharadas, más o menos, de tomate triturado, di unas vueltas y eche una cucharada de harina, la toste e incorpore el mega caldo concentrado de merluza y carabineros en color amarillo azafrán, deje que hiciera chup chup y coloque la merluza y los cuerpos de los carabineros, unos quince minutos estuvo todo junto. Esto debe ser similar a una merluza en salsa, digo yo, la cosa es que el caldo engordo, la merluza quedo en su punto, los cuerpos de los carabineros muy ricos, aunque la próxima los echo algo más tarde, y en conjunto, una receta que repetiré.
Y ahora me voy unos días a la montaña, la verdad es que no voy a descansar porque me llevo la bici, y muchas ganas de andar, pero seguro que cuando vuelva tengo muchas muchas ideas nuevas para el blog.
Besazos y feliz jueves ¡¡

P.D.: A la vuelta fotos, palabrita

...pues aquí estaremos...disfruta de la montaña..nosotros nos iremos a la playita....hasta la vuelta!!!
ResponderSuprimirEso de "tendría que haber hecho fotos" me pasa más a menudo de lo que quisier, sobre todo cuando tengo invitados, porque algunos no entienden que hay que fotografiar la comida antes de engullirla :-)
ResponderSuprimirQué envidia, montaña y bici, me parece un plan super apetecible. Disfruta mucho y vuelve con las pilas cargadas, estaremos aquí esperándote. Un besazo Eu.
Ja,ja, ¡ Qué gracia me hace eso de "otras regalan perfume...."
ResponderSuprimirBueno, pues lo importante es que disfrutaste del plato ¿ no ?
Yo la cervecita me la tomo mientras hago la merluza...
¡ Qué envidia me das ! A mí solo de pensar que tengo que ir a andar un rato cada día ya me entra la pereza...
Un besuco,
María José.
Pero cómo me haces esto! Has relatado la receta como si fuera una historia y me la he ido imaginando en mi cabeza a cada palabra, hasta me han llegado olores imaginados y todo... Así que aunque no haya fotos lo has explicado tan bien que se me ha hecho la boca agua. Me parece una receta genial para Navidad.
ResponderSuprimir¡Disfruta mucho de tus días montañeros!
Un abrazo
una manera diferente de hacer una entrada. Me gusta. Bss
ResponderSuprimirHola Eugenia, q ue bueno todo, me ha gustado mucho tu receta, incluso esa 'pausa' pa'ir a tomarse una cervecita ¡que grande! jaja..
ResponderSuprimirDisfruta de esos días de descando, ya nos enseñarás después alguna fotito :o)
pd. mi mamá también me mima y a veces me trae pescadillas de esas que se muerden la cola. Ah... que divino todo lo de las mamis... ;o)